Seleccionar página

Zadkine y el espíritu de la universalidad

La contribución de Zadkine a la escultura moderna se prolonga durante un periodo de más de medio siglo.
Constituye uno de los hitos del arte contemporáneo, encarnando su espíritu de independencia, aventura y fértil inquietud.

Sus características predominantes son la tensión nerviosa llevada al extremo, su gran audacia, la intensidad y un estilo monumental.

Como bien podría decir Elie Faure, lo racional, lo onírico y lo sensual coexisten en el arte de Zadkine.

Zadkine somete a revisión todos los valores plásticos heredados del pasado.

Su actitud es revolucionaria, en el sentido más puro del término.

Incluso aunque sus creaciones reflejen un estado de perpetua transformación, su proceso creativo no radica en la naturaleza de un juego.

Su arte es dramático y está impregnado de una espiritualidad que otorga un nuevo sentido a los antiguos mitos de Orfeo y el Hijo Pródigo.

Zadkine, cuya inmensa contribución formal y poética es indiscutible, hace esta concesión y, como modo de actividad humana, transciende el concepto de evolución.

Como artista, mira resueltamente hacia el futuro, aun asumiendo la carga de la historia.

Traducción libre de fragmento de «Zadkine and the spirit of universality», Waldemar George, Ionel Jianou, 1964